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lunes, 5 de diciembre de 2011

Comunicado Fiestas niños y niñas. Gallinero 2011


Esto que empezamos hace años no se ha acabado porque los derechos reclamados cada día para estos niños siguen secuestrados impunemente por el ayuntamiento, la comunidad, el gobierno y la sociedad.
Ni colorín ni colorado…
Las sonrisas no acaban, los sueños no acaban, las ganas de aprender no acaban, la ilusión por pintar no acaba, el deseo de jugar no acaba.
Ni colorín ni colorado… mientras haya un niño que duerme bajo una lona y sus sueños son interrumpidos por el frío o la policía.
Ni colorín ni colorado… mientras haya niños y niñas mayores que no puedan ir al colegio porque se tengan que quedar en la chabola para cuidar de sus hermanos pequeños o porque no les dejan subir al autobús del cole por llevar los zapatos llenos de barro.
Ni colorín ni colorado… mientras haya que orinar o hacer caca entre ratas y suciedad porque ni el ayuntamiento ni nadie instala unas letrinas.
Inauguración campo fútbol
Ni colorín ni colorado…  mientras haya un niño que pueda electrocutarse en los cables de las chabolas, quemarse las manos en las vitrocerámicas que hacen de calefacción o morir en los incendios de cada año.
Ni colorín ni colorado… mientras los más pequeños no puedan ir a la guardería. Ni lejos, porque no hay plazas en la Cruz Roja, ni cerca porque no existe.
Ni colorín ni colorado… mientras sus madres sigan analfabetas, porque no pueden ir a la escuela de adultos al no tener con quién dejar los hijos pequeños.
Momento comida: sarmale y paella
Ni colorín ni colorado… mientras un niño con dolor de barriga no pueda ir corriendo al médico con su mamá o su papá ya que no hay transporte accesible desde aquí para ir al hospital.
Ni colorín ni colorado… mientras adolescentes y jóvenes carezcan de una formación profesional adaptada a sus necesidades, asequible y accesible.
Ni colorín ni colorado… mientras haya niños que no salen de aquí, que no conocen un parque, una piscina o un lugar donde jugar tranquilamente sin preocuparse de las ratas.
Ni colorín ni colorado… porque seguimos teniendo fuerza en el corazón para conseguir desterrar de nuestra tierra esta injusticia.
Ni colorín ni colorado… porque estas vidas nos llenan de vida para desterrar la pobreza, para intentar que mañana todos los niños y las niñas tengan las mismas oportunidades para ser lo que sueñan ser.
Batucada

Ni colorín ni colorado… estos sueños inacabados siguen escribiéndose a pocos kilómetros del centro de Madrid.
Ni colorín ni colorado… aunque la princesa haya besado a la rana y el dragón vuele libre por el firmamento estos derechos siguen presos en esta tierra... seguimos viviendo aquí, en este olvido de Madrid, en esta tierra donde los sueños son más sueños porque cada noche luchan contra la pesadilla de la pobreza.

domingo, 27 de febrero de 2011

Justice

Hay que ver las cosas que ocurren. Comienza la mañana en entrevías, entre preparación de la paella y descubrimiento de una obra de arte que el amigo artista Siro López ha cedido a San Carlos con el fin de que la gente de la asamblea dominical la vea y opine. Aparece una mujer negra, joven al parecer, que quiere hablar con el cura.
Cuando puedo entramos al despacho y me espeta "llevo cinco meses con este pequeño de cuatro años y medio, no soy la madre y me han dicho que usted se lo quedaría". Quedarme con el niño era complejo, pero seguro que sí me he quedado totalmente descolocado. Abrumado por
semejante declaración aviso a Pepe, entrañable y necesario confidente de estas ocasiones, que sigilosamente aparece y comenzamos a preguntar a la mujer aquello que torpemente se nos iba ocurriendo. Esquiva y con miedo, "tengo mucho miedo nos confiesa en distintas ocasiones" entre un sollozo desbaratador, nos explica cómo le llegó esta criatura, por qué no se ha dirigido a servicios sociales y cuál es su pretensión trayendolo a San Carlos. La decimos que nosotros no podemos hacernos cargo de la criatura, que la llevaremos a Fiscalía con el fin de comenzar un protocolo de protección. Nos facilita un teléfono en Marruecos, dice ser del padre de la criatura y tras reiteradas llamadas no somos capaces de comunicar con él.
La mujer, que ha traído al pequeño con una bolsa de ropa, pide ir al servicio y desaparece.
Hemos llevado al pequeño de cuatro años, con lengua medio trapo entre ingles y castellano, a la Fiscalía donde después de formalizar lo formal y decidir ingresarle en un centro de primera acogida, nos ha permitido llevarle nosotros en coche con el fin de no someter al pequeño a más holas y adiós.
En el centro lo hemos pasado realmente mal. Acompañado por dos compañeras, la despedida del pequeño ha sido tremendamente angustiosa. Además de llamar a esta jóvenes de la parroquia "mama" tras escasas tres horas de habernos conocido, al pequeño se le saltaron las lágrimas al decirle que se tenía que quedar en ese colegio con otros niños. Cuando le cogí y se me abrazó, al depositarle nuevamente en el suelo tras darle un beso, me pareció que también de muy adentro dejaba algo muy mío. Algo interior pareció desgarrarse.
Tras las lagrimas, contenidas en mi caso y explicitas en las compañeras, no puedo parar de pensar, durante toda la tarde, cuán duro es la existencia para muchos seres humanos. Con cuatro años y medio sólo hoy -sabe dios cuantas manos y cuántas casas en tantos días- ha venido con una mujer, pasó un rato con otras personas y es nuevamente confiado a otras terceras. ¿Puede una criatura en pleno crecimiento abrigar más desolación?. Como decía la compañera, hay que ver que desarraigo tiene que siendo tan chico es capaz de encandilarse tan profundamente con cualquiera que va apareciendo en su vida.
Seguramente la realidad nunca satisfacerá a este pequeño que, como él mismo nos reiteró en distintas ocasiones, se llama justicia. Qué justicia es aquella que a lo más vulnerable de nuestro mundo lo desarrapa sin entrañas cuyos ojos vivaces están, a tan tierna edad, sonrojados de lagrimas de saludo y despedida?

jueves, 6 de enero de 2011

Reyes

Nada hay tan alentador como ver multitud de ojos expectantes ante el salón lleno de regalos. Las manos húmedas y el corazón a todo trapo, los de esos pequeños que aguaradaban -muchos de ellos acompañados de sus mayores- a las puertas de San Carlos para entrara a dejarse regalar por esa multitud de juguetes que las madres, traperos y una multitud enorme de manos solidarias han preparado durante las dos últimas semanas: recogida, traslado, limpieza, reconstrucción, colación, entrega... Un sin fin de esfuerzos unánimes que hacen posible que los más pequeños de nuestro entorno puedan "alucinar" ante tal despliegue de fiesta, felicidad y atenciones.
Después del día de ayer, recordaba anoche acunando mi cansancio, aquellas estúpidas palabras (o palabrotas) que me dijo un vicario episcopal de vallecas cuando se enteró de que se celebraría una fiesta en el espacio donde también hacíamos las celebraciones dominicales: "ese espacio queda desacralizado". Que majadería. Si precisamente la fiesta, la acogida a los más pequeños, la felicitación a quienes tantas malas noticias y regalos reciben de la vida... si todo esto que vivimos es lo que hace que nuestros espacios y vidas sean lugares de Dios.
No tengo duda alguna: ayer, entre juguetes, asombros y carreras de los más pequeños el dios de Jesús volvió a visitarnos para que no paremos. Para que seamos capaces de transformar ese carbón con el que nos empeñamos los adultos en oscurecer el horizonte de niños pobres. Que este horizonte sea revuelto y la vida se les transforme en un camino de oro, incienso y mirra.
Los reyes, un año más, vuelven con su magia mostrada en el esfuerzo de muchos adultos de bien que no tenemos más empeño que procurar felicidad y alegría a aquellos a quienes esta sociedad tan carbonatada se empeña en hacerles tropezar y, encima, hacerles sentir culpa de ello.
Los Reyes majos siguen llamándonos a transformas nuestros espacios en achuchones, caricias y gestos de felicitación. Brindemos por ello y por lo que esto nos trae de felicidad y cariño.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Ítaca

La navidad, como alumbramiento, se nos ha adelantado. Ítaca, la hija de Azahara ya ha llegado. Nació esta madrugada portando un montón de ilusiones en sus 3'600 kilos que ha pesado. Ayer mismo, en la cena de amigos de los viernes, haciendo un rápido repaso a los achaques que van sobreviniendo, la conclusión es que, éstos, eran fruto de los años. La edad que no perdona. Sin embargo esta mañana la edad -el paso de los años- trae un acontecimiento precioso y esperanzador a nuestras vidas: el nacimiento de Ítaca.
Seguramente mi emoción no es posible transmitirla en esta líneas. Tampoco es el lugar de contar los orígenes de la pequeña ni sus circunstancias. Solamente señalar la cantidad de esfuerzos que hay que ejercer para que la vida se mantenga. Y eso es posible gracias al ejercicio solidario de las gentes buenas de quien estamos rodeados: Jesús y Bego, que ofrecieron su casa, sus brazos y su corazón para que aquella pequeña niña de ojos azules y pelo dorado tuviese una familia donde crecer, soñar y vivir.
Así es nuestra vida. Como la isla griega que da nombre a esta criatura, tenemos que seguir creando archipiélagos de solidaridad, de cariños, de esfuerzos comunes, de achuchones... entonces será posible que Ítaca siga siendo un lugar de refugio, vida y esperanza en nuestro caminar.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Retorno

Amanece la ciudad entre tinieblas. La niebla ha venido y todo parece tener un color fantasmal. Sin embargo, los fantasmas peligrosos no son los que parecen dibujar los árboles de la calle, cuanto aquellos que parecen impedir a algunas personas poder diseñar su propio futuro.
Ayer por la mañana despedíamos, con el corazón atenazado de emoción, a esa pareja de rumanos que durante más de un mes ha okupado el comedor de San Carlos. Vinieron porque el Ayuntamiento de Madrid -cuyo alcalde brindaba esos mismo días el consistorio a la virgen de la Almundena- ordenó derribar su casa sin darles otra alternativa que la puñetera calle.
Esta pareja había venido a nuestro país hacía más de ocho meses buscando alguna alternativa para poder alimentar a los ocho hijos que habían dejado en Rumanía, su país de origen. Hijos entre 20 y 4 años que vivían al cuidado de un hermano en una chabola de una ciudad cercana a Bucarest.
Pues el pasado jueves les llaman para decirles que el tío ha sido arrestado por coger leña para el fuego y que las otras siete criaturas han quedado al cuidado de... no se sabe bien de quién. El hecho es que los dos más pequeños, de 4 y 6 añitos, han tenido que ser hospitalizados con hipotermia y la situación es delicada.
Hay que ver que lagrimones les corren a la joven pareja de padres, él 32 y ella 36 años, mientras nos cuentan la situación y desesperadamente solicitan, con dolor y vergüenza: ¿qué podemos hacer?.
Inmediatamente buscamos dinero, billetes de autobús y ropa. Mucha ropa. La sensación de fracaso "vital" les asalta en cada mirada y gesto. Las pocas palabras en castellano que saben se tropiezan con las lágrimas, la emoción y la decepción. Sólo atinan a dar las gracias. Los maletones de ropa se van agrandando con las lógicas dificultades de poderlos llevar en el autobús. Viaje que tardará tres días en llegar a la capital rumana más otro tanto hasta poder recorrer los 300km que separan su ciudad de esta.
La joven madre, después de recorrer chinos de ropa con nuestras madres, en medio del dolor y el desengaño por un viaje a España frustrado en sus pretensiones, sólo acierta a decir "mis hijos nunca tuvieron tanta ropa y tan nueva".
Embarcan, las maletas llenas de ropa, el bolsillo con los pocos euros que hemos podido conseguir, los lagrimales purisimos de tanto llorar y el corazón hecho añicos ante tanta adversidad. Cuanto dolor es capaz de soportar el ser humano?
Al fondo de casa suena el "dime niño de quién eres..." y entre villancicos y recuerdos me asalta la respuesta: son nuestros, de quienes hemos tenido la suerte de saber de su historia, compartir retazos de su vida e intentar consolar esa congoja que supone volver a casa sin un duro ni un futuro que ofrecer.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Inmaculada

Hemos celebrado este día de fiesta. Más allá de la teología y doctrina que subyace a semejante expresión y cuyo significado cuanto más lo intentan explicar los doctos religiosos más lo complican, prefiero quedarme con el adjetivo.
Y para celebrar la fiesta marché con el maestro del compromiso, Jorge, al gallinero.
Hay que ver la de inmaculadas e inmaculados que encontré. Pequeños sin mancha, con un horizonte comprometido pero todo en él por edificar, ajenos
a la miseria circundante juegan sin parar, reclaman atención y llaman reclaman el interés.
Espero que todos aquellos que siguen venerando la inmaculada en imágenes, que desollan el intelecto intentando explicar el misterio... todos esos y esos que vigilian una adoración estén más vigilantes a los desmanes de la administración. ¿cómo se puede tener en semejantes condiciones a estas inmaculadas?

lunes, 22 de marzo de 2010

triste primer aniversario...

Hace prácticamente un año, en Marzo de 2009, el Defensor del Pueblo presentaba públicamente en el Parlamento el informe "Centros de protección de menores con trastornos de conducta y en situación de dificultad social". A raíz del mismo la convulsión ocasionada con el contenido del mismo pareció tambalear los sistemas de protección de menores de todo el Estado. Hoy, me pongo colorado al advertir nuestra ingenuidad.
Conversando esta tarde con un matrimonio, cuyos hijos les fueron arrebatados por la comunidad de Madrid, volvemos a revivir lo que hace un año se denunció: mentiras, falsedades, amenazas, oscurantismo... todo por el bien de los niños. Cínicos. Nos cuenta el padre cómo pretenden traficar con sus hijos. Cómo, ante la rebeldía mostrada por haberles quitado a sus hijos, la rabia e impotencia se convierten en denuncia y aparecen las agresiones verbales: es que tenéis mucho genio. Ante la imposibilidad de poder seguir colaborando acogen al hijo fugado del centro y son acusados de "esconder" y "proteger" a su propia criatura. Advertencias y más advertencias del nefasto pronóstico para sus churumbeles si siguen denunciando y exigiendo buen trato para sus hijos. Mentiras tras mentiras, se van convenciendo del montaje económico - farmacéutico que anima a dichos centros de protección.
Y muchas animaladas que ya comentaré. Y en medio de todo ello, la colaboración vergonzante de múltiples profesionales confirmando que su hijo no debe estar en ese centro: psicólogos, trabajadoras sociales, maestras, médicos, defensor del menor, fiscalía... un sin fin de personajes sin escrúpulos que maltratan o silencian los maltratos de nuestros niños.
Y siempre la misma espiral: familia pobre / conflicto intrafamiliar / determinación externa de interés familiar / retirada de tutela / descomposición familiar / alejamiento de los hermanos / medicalización del menor / criminalidad del niño / criminalización del entorno / malos tratos en centro / angustia familiar / violencia de los padres / confirmación de ineptitud paterno filial /... Y una vez más la familia, eso sí las pobres, son víctimas de su pobreza y de tanto "profesional" del ultraje y la manipulación.
A todo este tsunami social se suman las responsabilidades. Los parlamentarios escucharon al defensor, dependiendo del color político de su respectiva comunidad, criticaron o alabaron. La fiscalía, en los más de los casos, dijeron que no les constaban semejantes tropelías. Los políticos de turno siguieron en su burbuja -además de inmobiliaria muchos de ellos- de bienestar y conciencia tranquila. Las empresas con centros de menores lavan la cara, cambian algún responsable y siguen frontándose los ojos de los euros que produce su chiringuito. Los medios, como no hay muertos por medio, o callan u ocultan. Y la sociedad... cada vez dan más ganas de bajarse de ella.
Me queda el desahogo fotográfico: la señal de una playa de Galicia espero sea pronto la que encontremos en muchos de los centros para niños y niñas que siembran nuestra geografía. Prohibido el paso a personas, es una animalario.
... seguiré contando ...

sábado, 19 de diciembre de 2009

En la espera navideña

Recibo multitud de felicitaciones de navidad por correo electrónico -las más- y otras a la vieja usanza, por correo ordinario -las menos-. Todas, sinceramente son de agradecer. Yo también las he enviado en muchas ocasiones. Este año no. No doy más de sí. Si alguien que me escribió se pasea por esta ventana se sienta saludado y felicitado por este vecino y amigo que quiere ser.
Los sentimientos navideños, como todo sentimiento, son muy libres de expresar y significar cosas y experiencias variopintas. Todas legitimas, pero algunas vergonzantes para mi. Desde el cegador alcalde de la capital y su cohorte de concejales y aduladores -que ha inundado el centro madrileño de luminarias, volviéndose a olvidar que en la cañada las calles y caminos siguen a oscuras-, hasta cierta administración publica administradora de la privación de libertad que envía un calendario con fotos antiguas muy monas de los presidios franquistas, mientras que parece olvidar que hay multitud de presos que no tienen siquiera para comprarse unas gafas, acceder a un libro o poder enviar una carta a su familia por falta de sobre y sello.
Pero en medio de estos desatinos navideños -y muchos otros que preferimos olvidar- la vida se complace con este trasto que soy, poniéndome ante los ojos experiencias navideñas de esas que, efectivamente, hinchan el corazón, templan los malos humos y abren las entrañas a la esperanza.
A primerita hora de la mañana con el rocío escarchado aún cayendo por nuestro barrio el mayor de la casa se levanta y marcha, como el papa noel de las películas -gordo y bonachón-, a buscar unos abuelos que tienen que recoger a sus nietos, hijos tutelados por la Comunidad de Madrid de la última muchacha que hemos enterrado, apenas hace un mes. Que lección de dignidad y corresponsabilidad tan grande. De los infiernos del alcohol y la calle, es capaz de revertir su propia historia personal ocupándose y preocupándose de que estos abuelitos ecuatorianos puedan encontrase con sus nietos tutelados. Como los reyes en busca del pesebre, así se siguen encontrando estrellas que calladamente iluminan vidas e historias personales muy traspasadas de dolor y desesperanza.
Y a media mañana, cuando los rayos del sol parecen ya entonar las casas aireadas y limpias, aparece nuestro incansable Jorge, que sin caballo ni lanza sigue perennemente dispuesto a dar batalla al dragón feroz que continuamente convive con los más pequeños del gallinero. Tres pequeños a quienes pretende ofrecer un día entrañable visitando el centro de la capital, comiendo en una casa normal -viven en chabolas-, asistiendo al último estreno de cine infantil para volver a su oscuro poblado tras haberse dejado deslumbrar por la luminotecnia municipal. Estos tres pequeños, como los reyes de oriente, que necesitan del amigo incansable que como los pastores anunciadores está dispuesto a dejarse abrazar por la caricia y el cariño de estos pequeños reyes.
Y me surge la esperanza. Esto sí que es Navidad. Y canto el villancico "... que ya son las doce y dios va a llegar"

sábado, 21 de noviembre de 2009

fiesta... fiesta...

Con el cuerpo cansado y el espíritu a tope, dimos por terminada la semana de reivindicación de los Derechos de los niños y niñas del Gallinero con unos fuegos artificiales de excepción -teniendo en cuenta los recursos económicos con los que se contaba =0€-.
La participación de personas ajenas al poblado ha superado con mucho el año pasado. Desde los payasos a los globos, la merienda y el paseo, la música y el pintarrajearse la cara... se vivió una tarde de alegría contagiosa. Los niños disfrutaron a tope y los adultos que les acompañábamos dimos por bien empleado los esfuerzos no siempre reconocidos por cercanos y lejanos a la hora de realizar las actividades programadas. Junto a los habituales y otros invitados, estuvieron toda la tarde presente -incluso decoraron muchas caras de pequeñas- diputados y diputadas del psoe e izquierda unida. Me alegró que fueran. Aunque al principió les notaba muy desubicados -tan trajeados y maquillados- sin embargo ahora pienso que está bien que compartan momentos de la vida de estos vecinos de quien sólo saben a través de los medios de comunicación, muchas veces "copiotas" de los atestados policiales. Espero -¿con tan poca esperanza?- que esa visita no se quede en desahogos rutilantes, sino que fuercen respuestas eficaces y reales rápidas. La justicia no puede seguir esperando por mucho más tiempo.
Si por la mañana habíamos acudido a la Junta Municipal de Vallecas Villa a entregar a su presidente unos presentes formados por las basuras recogidas el día anterior; por la tarde el encuentro, la fiesta y las relaciones personales fueron lo que nos hizo, a unos y otros, más iguales. Pretendiendo ir uniendo nuestros caminos para conseguir que esa injusticia con que les tratamos sea, lo más pronto posible, material de estudio para historiadores de épocas pasadas.
También vuelvo a refrescar esa capacidad de intercaión que tenemos los seres humanos en "la fiesta". Si tanto saber y tanto técnico, fueramos capaces de jugar y bailar más con quienes pretendemos estar y trabajar, seguro que los resultyados de tanto sesudos programas de intervención serían más eficaces, reales y posibles.
Como decía esta mañana a algunos amigos, ayer tuve la sensación de que en la vida hay experiencias difíciles de contar. Al menos para quienes no tenemos mucha gracia poética. Os dejo estos retazos para que os animéis a participar en otras semanas de reivindicación de los derechos de ...

viernes, 20 de noviembre de 2009

Limpieza... de los Derechos de los Niños



Con una participación infantil muy grande, ayer tarde realizamos -simbólicamente- la recogida de basuras en el Gallinero, de la Cañada Real, en Madrid.
Como todo lo que acontece en ese rinconcito madrileño olvidado por quien anda sobre moquetas, fue una fiesta para todos, especialmente para los más pequeños que viven toda novedad con una ilusión realmente acongojante. Y en esta ocasión el motivo era recoger basuras para entregar, esta mañana, al representante del Alcade de Madrid en Vallecas Villa.
Siempre hay razones para "echar mierda" sobre los pobres: que si no están integrados, que no se preocupan, que no valoran ciertos hábitos... Sin embargo, a quienes así piensan y viven, les invitaría a estar no mas de 24h. para sentir en sus propias carnes las imposibilidades de vivir dignamente cuando los recursos estructurales de esta dignidad son tan escasitos: sin letrinas, sin agua corriente, sin recogida de basuras, sin papeleras...
Esta ciudad (¿icono vergonzante de nuestra sociedad?) no descansa en hacernos creer que en otoño ya no caen las hojas del árbol al suelo: están continuamente recogiéndolas. Pero no así en estos rincones de inmundicia que consiente, toleran y criminalizan.
Ayer mismo la señora Aguirre, presidenta de esta Comunidad Autónoma, se vanagloriaba de sus seis años de gobierno recordando su preocupación por los "sectores sociales más humildes"... será cínica!¡. El Defensor del Menor vuelve a los medios al comparecer en la Asamblea y recordar lo que ya dijo públicamente hace más de un año... tendrá amnesia? El Alcalde está tan preocupado en llenar el centro de bombillas y luminotecnia navideña que se le olvida el origen de dicha tradición... porqué no visita el pesebre???
En fin, que hoy nos atosigaran instituciones, políticos, oeneges, iglesias, empresarios... todos recordando a los niños pobres del tercer mundo -los hay a millones- esos que no nos incordian, ni afean nuestras escuelas, ni huelen a suciedad... esos sí, los lejanos que dejan inerte nuestro bienestar y nuestra conciencia... !!!si es que queda¡¡¡

martes, 17 de noviembre de 2009

Derechos de niñas y niños en El Gallinero

Desde ayer lunes comenzamos las jornadas de "visibilización" de las condiciones en que viven los niños y niñas del Gallinero, en Cañada Real, a 14 kilómetros del centro capitalino.
Pastron7, grafitero, decoró la pared central con el lema "veo veo... qué ves", todo un canto a la complicidad con estos pequeños y a la denuncia de tanto "ilustre visitante" que pasaron, lloraron y se olvidaron...

viernes, 7 de agosto de 2009

De niños con problemas a menores problematicos...

Publicó el pasado 6 de Agosto en el periódico EL MUNDO edición de Madrid un periodista llamado Luis F. Durán, un articulo sobre el desmesurado interés por parte de la "Fiscalía de Madrid, quien ha pedido a la Policía y la Guardia Civil que investiguen a los padres de los menores de 14 años de edad de etnia de origen rumano que delinquen por las calles más céntricas de la capital y por otras zonas comerciales de Madrid."
No sé si serán los calores veraniegos, pero me sorprende haber estado más de dos semanas denunciando las condiciones de dos niños que "mal vivían" -como se puede apreciar en la foto- frente a la parroquia de la Cañada -justamente donde se ha concentrado todo el consumo de drogas de esa zona. Lugar que podríamos denominar "los infiernos del submundo".
Pues bien, las administraciones pasaron absolutamente de la situación de estos niños: primero los servicios sociales, que si ya les hacía el seguimiento otra Junta Municipal; luego vino el Instituto Madrileño del Menor y la Familia, que si no tenían orden; luego pasó la policía de niños GRUME, que si les dejamos el teléfono del Defensor del Menor (pero que no le impacten, que luego al buen hombre se le "altera" la vida nocturna); luego nos dirigimos a la Fiscalía de Menores de Madrid, que si no había Fiscal de guardia, que si no me podía atender... Quizás pegue como nunca aquello del refrán "entre todas la mataron y ella sola se murió".
Ahora resulta que al Ministerio Fiscal le preocupa mucho lo que adultos puedan estar cometiendo con menores; y si encima son sus hijos, agravante.
La conclusión a la que llego -¿me estará afectando el calor madrileño?- es que los niños preocupan a los "responsables" políticos, judiciales, mediáticos y policiales cuando estos roban. Cuando a estos, a los niños y niñas, los adultos les roban la vida y la dignidad se la trae al pairo. Como dice el maestro "están degenerados".

martes, 12 de mayo de 2009

Varas de medir

Me sorprende enormemente la capacidad que tienen los medios de comunicación de criminalizar o santificar -con la misma frivolidad- personas y situaciones.

Escucho, con estupor, a media mañana la noticia del fatal desenlace de la vida del cantautor Antonio Vega. El relato de su vida, deteriorada por el consumo de drogas, es de un tono angelical estremecedor. Y, quede claro de ante mano, que no tengo nada contra él. Todo en él fueron desdichas. Hasta la muerte de Marga, su compañera, es relatada como la víctima propiciatoria de un mal que le ha atrapado. Se cuenta de él, que era víctima de las drogas. Y estando de acuerdo, no puedo menos que sorprenderme ante los juicios que se vierten sobre otros usuarios de drogas no famosos o cercanos a los tertulianos.

Si a estos se les "disculpa" su debilidad en la adicción, a nuestros chavales se les criminaliza y exorciza por haber caído en las manos del maligno. Si el primero es salvable en su memoria musicalizada, a los segundos se les quiere perder cuanto antes de vista y recuerdo. Como dice en su emblemática canción Chica de Ayer "con tu corazón estás llorando otra vez".

También me quedo perplejo por la campaña del PSOE madrileño en el Ayuntamiento de Madrid. http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/11/madrid/1242031335.html Asombra la preocupación por la cantidad de niños rumanos que se tienen que buscar la vida en los semáforos de la capital. ¿Es que no conocen el gallinero? ¿se han opuesto a los derribos de la cañada? ¿han dicho algo acerca del colegio de segregación creado por la Comunidad con la anuencia de la mega-oenege Cruz Roja? ¿están de acuerdo en las directrices del fiscal Moix respecto a la dureza para con los menores? ¿han comentado estas situaciones al “desvelado” defensor del menor de Madrid, cuando pasó por Cañada? ¿tienen conocimiento del tipo de intervenciones policiales en cañada y gallinero? ¿les consta las condiciones de crianza de los pequeños? ¿saben algo de las tasas de paro en esta comunidad?

Lo dicho, nos asaltan profundamente ciertas preocupaciones que tienen algunos en derrochar bendiciones y maldiciones a diestro y siniestro.

miércoles, 15 de abril de 2009

El pis de las tres de la mañana

Hemos compartido la pasada semana santa la convivencia con una criatura de 12 años. No tendría nada de especial, en una familia tan amplia y diversa como la que componemos, sino fuera porque dicho niño está fugado de un centro de protección de menores.
Sí, tan pequeño y ya fugado. ¡Que barbaridad ¿verdad?!
Resulta que este niño, que lleva en España cerca de dos años es un "trasto". Pero la naturaleza de ser trasto a esa corta edad en alguno de los centros de protección de nuestro país, tiene una significación terrible: si algunos entendemos que su comportamiento es fruto de las carencias lógicas que tiene el haber salido tan pequeño de su entorno familiar, estos sátrapas de la educación [algunos educadores de centros de protección de menores] entienden que su comportamiento tiene unas raíces puramente psíquicas y de ahí la cantidad de fármacos con los que le tenían dopado habitualmente.
Junto a tanto desmán "interventivo" aparecen esos maestros de la conducta y la educación que empatizan con la criatura, entienden sus necesidades, le acogen en sus vidas y ¡plaf! colaboran en parar semejante despropósito farmacológico. Junto a ellos, acudimos con la criatura al psiquiatra -una vez fuera del centro ya- y este retira toda medicación "sedante" y nos aconseja, para la rehabilitación de este manojillo de pulsiones, mucho deporte, mucho cariño y pasarlo bien.
Y ahí nos vemos. Conviviendo con un niño de 12 añitos entre nosotros; algunos ya talludos. Pues dicha semana ha sido una verdadera maravilla. Una experiencia de encuentro, refresco y responsabilidad generada entre todos los de casa verdaderamente espectacular.
No hemos observado en las conductas del niño ningún tipo de desvarío más allá de las propias de una criatura de once años y con muchos de ellos en la calle teniéndose que buscar la vida y, en ellos, una fuerte época de consumo de cola de zapatero. Tampoco, que parecían advertir los responsables del centro de protección, ningún rechazo de límites ni negación a las normas.
Pues bien, a esta criatura, dichos responsables la pretenden enviar al centro Picón, de la empresa O'Belén, en Madrid. Dicho centro se ha convertido en la panacea para todos los niños madrileños a los que algunos educadores de centros de protección no entienden o no quieren entender. Ahí, como cajón de desastre, envían a los pequeños "trastos". Tienen asegurado que en dicho centro estarán bien dopados y drogados. Que las molestias serán mínimas. Que lo educativo quedará en la calle, a la puerta de la entrada, hasta que el menor consiga deshacerse de esa panda de clientes de la farmacología psiquiátrica.
A nuestro pequeño lo quieren llevar a ese siniestro lugar. Y además sin el concurso de la psicóloga del centro que desaconseja dicho traslado. Y sin la anuencia de algunos educadores que están empeñados en que el pequeño pueda vivir con dignidad. Y además si nuestra colaboración, ya que hemos comprobado como con cariño, acogida y cuidado somos capaces de generar unas relaciones de apoyo y crecimiento espectaculares.
Me sigo preguntando ¿qué intereses bastardos ocupan a quienes tiene tanto empeño en drogar y destruir a los más pequeños de nuestra sociedad? ¿tanto nos cuesta aceptar nuestras limitaciones de adultos y abajarnos al nivel necesario de los niños para mirarnos a los ojos? ¿es imposible articular otro tipo de "protección" que no deje inermes a estos chiquillos ante una institución prepotente y carente de humanidad?
Lo que comenzó como un hecho vergonzante -la primera noche se orinó en la cama- acabó siendo -a los tres días- una petición del propio niño para que, a media noche, lo levantase al servicio y así no volverse a orinar en sus ropas.
Una vez más el sentido común es el menos común de los sentidos cuando hablamos de niños y niñas en protección.

domingo, 12 de abril de 2009

La ausencia muy presente

Como las mujeres del relato evangélico de hoy, según cuenta Juan, muchas veces nos quieren ocultar aquello que nos remite a la lucha, al compromiso, a la solidaridad. Igual que la amiga Magdalena, pensamos que no existen aquellos que han dado su vida por la causa de la VIDA.

Sin embargo, en ese ocultamiento vuelve a resplandecer, más claro si cabe, el rostro de aquellos que han sido testigos de la Resurrección.

Como no se pudo ocultar el escándalo de una ejecución arbitraria e injusta como la cometida con el Jesús histórico, tampoco se puede evadir la llamada que la Resurrección provoca en las personas.

Ese grito sonoro, trascendente, pacífico de Dios invitando a todo ser humano “de buena voluntad” a seguir el camino. Y como los de Emaús, seguir en el camino con las brasas del compartir y la entrega siempre vivas.

Resucitar a Jesús es el mayor pacto de amor de Dios con la humanidad. Resucitar es “exaltar” lo humano. Nada se puede imponer, nos quiere decir la resurrección, a la vida de los hombres y mujeres. Ni siquiera la muerte. Entonces ¿cómo permitir que haya algo más sublime que lo humano?

Esta resurrección que experimentamos en tantos chavales que “salen” de las garras de la droga; en tantas madres que “dejan” atrás tanto sometimiento; en tantos niños y niñas que se “rebelan” contra un sistema educativo carcelario; en esos pequeños cuerpos que se meten bajo un camión y “saltan” a nuestras costas esperando comer y vivir; en tantos estudiantes, parados, vagabundos errantes que alzan la voz contra su ninguneo….

Esta mañana de domingo me siento como esas marías que llegaron al sepulcro y no encontraron el cuerpo de Jesús. Las carreras de los discípulos nos invitan a tirarnos a la calle y ahí, en esos espacios actuales de infierno, descubrir las vendas de la muerte tiradas por los suelos. Como los chavales de la calle cuando se imponen a la muerte viviendo sin cesar, siendo los mismos, no son los de antes.

Tenemos que ir continuamente al "sepulcro" para, desde ahí, salir a encontrarnos en la calle, donde se cuece la vida de los pequeños y de los pobres.

miércoles, 8 de abril de 2009

Correr y saltar, todo es empezar

Curiosa fotografía esta de los mandones del mundo corriendo. Un rosario de preguntas se agolpan al contemplarla.
Porqué correrán? hacia dónde?
Les persiguen? les llaman?
O simplemente es un gesto de "naturalidad". Lo mismo piensan que con ese ingenuo saltito están más cerca de la realidad.
Lo mismo han caído en la cuenta de la cantidad de personas, en todo el mundo mundial, que tienen que correr todos los días para poder llevarse un mendrugo de pan a la boca. O entienden que ese pequeño gesto, simple y elocuente, es la diferencia entre la abundancia y la miseria. Sí, una línea, un pequeño salto es la gran diferencia -en muchas ocasiones- entre la inclusión y su contraria la exclusión.
En fin, aquí dejo este testimonio gráfico de quienes mandan aventurándose a dejarse acoger por el vacío que supone conocer la realidad. Eso es, un salto que pudiera provocar la esperanza de pensar que los reyes de este mundo se han enterado que, detrás de sus políticas, decisiones, papeles, congresos... hay personas, gente que salta, niños que corren, ancianos que lloran...