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lunes, 26 de noviembre de 2012

pack de liquidación

Vivimos tiempos complejos, donde el conflicto social impuesto -junto a la crisis- por los poderosos de este mundo, puede acarrear enfrentamiento entre los ciudadanos de a pié. Estos seremos quienes más sufriremos los desmanes de dichos poderosos.
Valladolid
Hoy huelga general en la sanidad madrileña. Acudo con joven marroquí, a quien hace un mes no se le quiso atender por no tener papeles. Tiene implantados dos hierros en los tobillos. Se los rompió en una inoportuna caída. Hoy no nos atienden. El medico está en huelga. En la salida del hospital un hombre despotrica contra los huelguistas. Me enzarzo con él recriminándole que, quizás, su furia debiera estar focalizada hacia los responsables políticos. Los actuales y los pasados.
Vuelvo a casa en taxi. Intenta, el taxista, introducir la silla del joven marroquí en el maletero y no acaba de entrar. le propongo que la meta en el asiento de atrás y me echa una filípica... Lleva toda la mañana sin hacer carreras al haber quedado entre el personal sanitario del hospital, que cortaron la calle.
Paso por la parroquia y el espectáculo es demoledor. Una larga fila de personas adultas, atadas a un carro, esperando el reparto de comida. Hay más necesidad que satisfacer, que comida que repartir. Las matemáticas siempre fallan en la solidaridad. La violencia verbal aparece. Nadie satisfecho. El enfado del más necesitado, convive con la sumisión de algún espabilado que busca dónde rebañar...
Vuelvo con el joven lloroso. Teme perder sus piernas. Y no sin razones
Este gobierno está liquidando todo. Tenemos que estar atentos. En sus ausentes escrúpulos podemos entrar, también los ciudadanos.

lunes, 17 de enero de 2011

ApOyO BoLLo

Celebramos en la tarde de ayer, con los amigos y amigas de la Asociación APOYO, la fiesta del año que, este por primera vez, consistió en una rifa de bollos y bizcochos preparados por familiares, chavales y amigos del grupo.
Más allá de las exquisiteces culinarias que se presentaron y las perras recaudadas, quiero traer esta tarde, a esta ventana, el privilegio que supone poder vivir entre gentes tan entregadas a cambiar este mundo en el que vivimos.
Colectivo que tras más de 20 años de andadura sigue manteniendo unos principios fuertes e inamovibles: el encuentro personal y la opción entrañable por las personas que habitan la exclusión. Y esto desde una gran diferencia vital e ideológica que no hace sino animar el descubrimiento de nuevos horizontes y formas de hacer.
Esta gran familia que entre tantos hemos ido pariendo va siendo un oasis donde dejarnos caer cuando el desánimo y las dificultades parecen ser la condición imprescindible para vivir. Ese tejido de entraña humana que acoge, acuna y revitaliza las situaciones más difíciles y truculentas por las que se pueda transitar.
La tarde de ayer fue de esos momentos de familiaridad y camaradería en la que todos los presentes tenían como frente común disfrutar haciendo disfrutar al vecino. Donde no hubo empeño por sobresalir y sí premura por servir. Donde lo trabajado con esfuerzo y delicadeza no sólo se compró habiéndolo ofrecido uno mismo, sino que al final entre charla, saludo y agradecimiento se fue deleitando con un chocolate oscuro y espeso como los abrazos que circulaban alrededor de unos y otros.
En fin un canto a la solidaridad y a la esperanza de que todos somos necesarios e imprescindibles en ese empeño común por soñar que el futuro es mejorable