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martes, 25 de agosto de 2009

El Rey

No quiero comentar nada acerca de ninguna monarquía, ni tampoco hacer algún trabalenguas sobre la terminología "real" en los escritos bíblicos.
Simplemente quisiera compartir la experiencia vivida ayer ayer lunes en la presentación del nuevo equipo del Real Madrid, en el Santiago Bernabeú, a la que asistí invitado.
Con el amigo que acudí nos hacíamos una reflexión muy concluyente: no hay nada que mueva más que el fútbol. Este, con su liturgia y sus sumos sacerdotes, atraen, convocan y concitan el aplauso de multitudes ingentes de distintas personas. Adultos y pequeños, sabios y legos, ricos y precarios, hombres y mujeres...
De ahí que, reconozcámoslo, se le llame "el rey". Más de ochenta mil voces gritando y jaleando a veinticinco personajes carrera arriba carrera abajo sobre el césped.
Sobre el terreno de juego veintidós jóvenes que entre algunos de ellos, sumados sus ingresos, poseen más recursos económicos que algunos de los países más pobres de la tierra. Jóvenes deportistas de élite que durante estos meses de verano han llenado las paginas de ciertos tabloides mostrándonos su conmiseración con los pobres de lugares remotos del planeta.
Servicios públicos al servicio privado de los mangantes (perdón magnates) de este mundo. Fuerzas de seguridad guardando el sitio donde los cochazos oficiales y otros pudieran aparcar junto al campo, miembros de cruz roja prestos para recoger algún heridillo sobre el césped y barrenderos dejando lustrosa la acerca circundante al templo real: el estadio.
Sensaciones contradictorias, muchas, entre la realidad oscurecida de tantas calles y muchas vidas a nuestro alrededor y la realidad iluminada de esta ceremonia. Vidas ajenas y vidas alejadas. Espacios deportivos, altruistas, culturales y de encuentro o lugares de negocio, explotación y adormecimiento.
En fin, esa fue mi tarde futbolera.

martes, 17 de marzo de 2009

Profetas, ¿tristes visionarios?


Dice Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos "Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo sobre la tierra que sus padres conquistaron".
Casi nada, en 1802 ya veían esto. Que clarividencia....