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jueves, 1 de noviembre de 2012

... dignidad...

Encontré, no hace mucho, esta pequeña pintada en una esquina de la pared de San Carlos Borromeo, en entrevías.
Hoy la vuelvo a rescatar porque identifica muy bien a aquellas personas que son capaces, en medio de esta vorágine de miedos, estrecheces e intimidación, reclamar y luchar por su dignidad.
pared en San Carlos, entrevías
Ciudadanas anónimas que, en el día a día, sin estruendos ni publicidades, nos enseñan lo importante de esta vida: las relaciones personales. Cuidarse y cuidar.
Mi hermana mayor, y el joven gambiano con quien vivo, han ante-puesto la dignidad frente a un atropello laboral.
Si las raíz de los males graves que sufrimos es la especulación con lo humano, también la raíz de todo futuro posible será mantener intacta nuestra capacidad de salvaguardar lo realmente importante: las relaciones personales y la capacidad de luchar por otro mundo y otra sociedad. Y esto último con "otros".

lunes, 14 de mayo de 2012

dos iguales para hoy...

Y no hablamos del típico grito -cuando se podía gritar en la calle ya que imagino habrá alguna ordenanza municipal que lo prohíba- del vendedor de cupones del sorteo de la once apostado en cualquier esquina del barrio.
Me refiero a las dos fotografías que inserto. La portada del estupendo diario catalán "el periódico" y la otra del diario electrónico "religión digital". Espero que no me reclamen derechos de propiedad...
 Distintas fotografías, personajes diferentes... pero una misma realidad. El poder económico custodiado por las fuerzas policiales y emparejado con el poder religioso. Que esperpento de relaciones, maridajes y embelesamientos. Si la custodia de los derechos de los ciudadanos ante el atraco bancario permanente tuviese tal seguridad, seguro que los criminales que lo perpetran no dormirían tan tranquilos. Así como aquellos que dicen seguir al Dios de Jesús, de los pobres, tampoco disfrutarían con unos jóvenes asalariados cuyas empresas, en muchas ocasiones, adeudan grandes sumas a la hacienda pública y sus prebendas económicas son un verdadero insulto a quienes arrancan diariamente a la existencia aliento para sobrevivir.
!!Realmente un escándalo¡¡. El poder en toda su expresión. Y a pocos metros, en una plaza publica policializada, la asamblea de ciudadanos indignados reflexionando y recreando alternativas para que estos poderes no pisen más el derecho de existir. "Los pobres, como van descalzos, son fácilmente mordidos por la serpiente" repetía Monseñor Romero.