domingo, 22 de marzo de 2009

Vida y Amor ¿preservado?


… “que tengan vida eterna”… nos dice el evangelio de hoy (Jn 3, 14-21).
Pienso en todos aquellos compañeros y compañeras de viaje a quienes ya hemos despedido/enterrado víctimas del Sida. Esas criaturas que, con muy pocos años, perdieron al papà o a la mamá. Incluso a los dos. Esas vidas que comenzaban su caminar y el virus les pasó una mala jugada. También murieron.
Vaya polvareda han levantado las palabra del Papa. Sin entender de grandes y teóricas elucubraciones morales, me parecen una barbaridad. Sinceramente creo que el Papa ha errado.
Cuantos llantos, cuántos procesos truncados nos hubiéramos ahorrado si el preservativo, o las jeringuillas o… yo que sé, hubieran estado a disposición de las personas que posteriormente se infectaron.
Que tengamos vida eterna es comenzar por evitar el sufrimiento. En África, Asía, Europa y en nuestra propia casa en necesario utilizar preservativos para que la vida no se trunque, para que la primavera no torne en invierno.
Creo en la vida eterna. En esa vida que vamos construyendo aquí en la tierra y que seguramente está plagada de contradicciones, fracasos y tropiezos. Pero
VIDA, sin duda y con mayúscula, que nos remite a lo mejor del ser humano. A esas capacidades que tenemos de sonreír cuando todo parece tiniebla. Que nos permite esperar, cuando todo parece perdido. Que nos asegura disfrutar, y amar, y crear y gozar teniendo la posibilidad de utilizar un simple condón, una jeringuilla o cualquier otro invento que evite dolor, destrucción y lágrimas.

5 comentarios:

  1. En este momento personal en el que me encuentro, con marejadilla de fondo, me da mucha fuerza leer esta entrada tan valiente.

    Gracias.
    Tomo nota.

    ResponderEliminar
  2. enhorabuena Javi, hay que seguir dando testimonio aun en contra de lo formal, lo oficial y, dicen, los que mas saben.
    Para vivir hay que tener vida y compartir con los que sufren, con los que no tienen, con los marginados, en fin, estar en el mundo. VIVIR

    ResponderEliminar
  3. Mueren tantas personas en África víctimas del SIDA y de la CODICIA HUMANA porque las grandes farmaceuticas se niegan a poner a disposición de los enfermos los tratamientos que la salvarian la vida, que resulta obsceno no dar altavoces a esta denuncia. Es facil ser fuerte para enfrentarse con los debíles, para luego ser débil y timorato para enfrentarse con los poderesos.

    Algunos no saben que cada acto de amor engendra VIDA, aunque no sea vida biológica, y que quien se ama con preservativo para no infectar a quien ama, ama valientemente.

    ResponderEliminar
  4. antonia.toro@rtve.es23 de marzo de 2009, 9:16

    Hemos recorrido un largo camino para conseguir programas de educación para la salud, para la prevención, y para evitar contagios innecesarios. Y, como bien dices, Javi, hemos perdido y llorado a tantos en ese camino tras haber convivido y luchado por su bienestar, que ahora duele especialmente que Ratzinger,como si estuviese aun en una particular Edad Media, y sin ninguna MISERICORDIA, vuelva a condenar el uso del preservativo y se haga cómplice de la exterminación de generaciones enteras en tantos paises. Y eso, mientras "se agita a las masas" contra el aborto, y las cofradias de semana santa sacaran en las procesiones lazos blancos para proclamar que estan de acuerdo con la Santa Madre Iglesia....pero ¿qué MADRE no pondría al alcance de sus hijos cualquier medio para su salvarle de la enfermedad y la muerte?

    ResponderEliminar
  5. Hola Javier, muy buen comentario. La Iglesia siempre tan comedida y prudente, pero pasa lo que pasa, tantas veces por no mojarse, quizás por miedo o... condena y prohibe y pasados años o siglos pide perdón y ya está. Dicía acertadamente Pagola este domingo " la iglesia sólo tiene razón de ser si es como recordatorio del amor de Dios al mundo"
    ¡Cuántas atrocidades se cometen "en nombre de Dios"!
    Un saludo. bien por tus comentarios llenos de frescura.

    ResponderEliminar