lunes, 29 de abril de 2013

Palimpsesto

Hay palabras que, al desconocerlas, me ayudan a trazar metáforas sobre la realidad que vivo. La que encabeza esta nota es una de ellas. El informante, amigo Pote de la asociación SALHAKETA. Pero ahora no vengo a comentar nada de ellos ni del misterioso palabro: palimpsesto.
Esta técnica egipcia de reciclar los papiros lavándolos para un posterior uso, no hacía desaparecer totalmente lo escrito, aunque lo nuevo se leía sin dificultad.
Acabo de llegar de Inglaterra donde, con cinco amigos y amigas, hemos recorrido un montón de kilómetros  país arriba país abajo visitando distintas familias de rumanos rom a quienes conocimos, años atrás, cuando vivían por la cañada, gallinero o las tablas.
Pues hemos podido comprobar que con ayuda y colaboración son capaces, como cualquier otro ciudadano, de llevar una vida digna y dignificadora  Al estilo de los egipcios que eran capaces de limpiar lo anterior y reescribir novedades en el papiro. Nos tiene tan acostumbrado "el poder" (político, mediático, técnico, social, religioso, psicológico...) de hacer juicios sobre las personas. En cuantas reuniones tediosas, donde los responsables municipales no hacen más que insultarnos, se nos advierte "los rom necesitan un proceso para vivir en pisos, no pueden de la noche a la mañana, cambiar la chabola por la casa". Pues una vez más afirmo que es  m e n t i r a.
Hemos comprobado, con bastantes familias a quienes conocimos viviendo en condiciones de miseria absoluta y empobrecidos hasta la médula, que colaborando en la oferta de alternativas reales, de mecanismos de integración ciertos... es posible vivir con dignidad. Lo contrario, esas advertencias malévolas sobre la "imposibilidad y catastrofismos continuos" no son más que excusas para tranquilizar la conciencia de lo mal hecho o el desconocimiento de la realidad.
Las Tablas, Madrid, Marzo 2011
Como muestra, que diría la abuela, un botón. Dos fotos de Fran, padre de nueve hijos. Cuando vivía en aquella dignisima caravana destruida con fiereza por el Ayuntamiento en Marzo de 2011 y ayer en su residencia inglesa.
Inglaterra, Abril 2013
 Estoy convencido que las personas, aunque empobrecidas y con dificultades, podemos hacer palimpsesto de nuestra vida. Limpiar lo que de error haya habido y seguir reescribiendo historias de lucha, esperanza, superación y solidaridad.
No tengo la misma confianza en aquellos que, empotrados en sus miedos o seguridades, sólo hacen juicios fáciles y superficiales sobre quienes vienen buscando un horizonte más halagüeño y unas condiciones de vida que -todos- buscamos y pretendemos para aquellos a quienes queremos.
Así nuestra visita a tantas familias rumanas rom vuelve a refrescarnos la necesidad de tener fe en aquellos junto a quienes vivimos. Ellos, como un privilegio inmerecido que nos trae la existencia, nos advierten de lo perverso que es hacer juicios sobre los otros, diferentes y distintos. Y más si son empobrecidos por este mundo consumista y depredador que construimos.

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